lunes, 29 de febrero de 2016

Majul habló de los 14 millones que le dio Macri

Poco había hablado del escándalo por la multimillonaria cifra que recibió por parte del gobierno de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires.
Apenas si había balbuceado algo en su programa de radio al otro día de conocerse la denuncia documentada con las facturas del gobierno porteño, meses después de haberse descubierto un negociado similar con el periodista deportivo Fernando Niembro.
Luego había estado otra vez en la boca de todos por su concesiva entrevista al recién electo presidente argentino, nota que le costó miles de bromas en alas redes sociales y el mote de "periodista oficialista".
Y hace unas semanas atrás, se había conocido que su esposa, histórica secretaria de Gabriela Michetti, había sido nombrada en el Senado de la Nación por la vicepresidenta en medio de la cruzada del PRO contra los ñoquis.
En el medio, sus columnas en La Nación y El Cronista Comercial, además de su cuenta en Twitter, siguen repartiendo elogios al gobierno actual, matizados con alguna "crítica" (del tipo "El presidente Mauricio Macri tiene buenas intenciones. El problema es que no siempre se traducen en decisiones "felices"", como empezó su columna de opinión en el diario de Mitre,este jueves) para disimular tanto apoyo explícito.
Este fin de semana, estuvo en Mar del Plata presentando su último libro y concedió una entrevista al diario digital Qué, durante la que se animó a querer justificar esos ingresos públicos que le concedió Macri durante 7 años, del 2008 al 2014.
"-¿Se puede ser periodista independiente cuando hay tanta plata de publicidad oficial?
-Si el gobierno decide que no va a distribuir más publicidad oficial y da el argumento correcto para hacerlo, bueno vamos a buscar para otro lado. Puedo comprender que medios pequeños y regionales necesiten pauta oficial, pero que la publicidad oficial se convierta en el subsidio de un montón de empresarios de medios, en el invento de los Spolzki y Garfunkel, no, eso es una distorsión de la publicidad oficial.
-En tu caso ¿cómo se logra la independencia?
-Descreo de las categorías. Hace muchos años, cuando fundé mi productora La Cornisa, yo no pensaba en la plata. Yo la fundé porque en el ’97 me levantaron un programa de televisión que se llamaba Sin Límites, que iba por América. Nosotros mostramos la pista de Anillaco de Menem. Duramos un solo programa, Menem llamó a los dueños y nos levantaron.
-La política te empujó a ser independiente y a formar una productora.
-En esa situación me dije: “No quiero estar más a tiro del dueño de un medio”. Yo quiero generar mis productos y tener la autonomía necesaria para hablar con los medios desde otro lugar. Si mis productos son interesantes me van a contratar. El impulso de la Cornisa fue buscar mayor autonomía y mayor libertad.
-Hace poco se habló públicamente de lo que le había entrado a La Cornisa en publicidad oficial del gobierno porteño
-Eso fue parte del periodismo canalla, no aman la profesión, son vigilantes del periodismo. Como cuando hizo la denuncia Cynthia García, que le daba la razón a los servicios de Venezuela que decían que no habían apretado a Lanata y lo habían apretado. Esa es la Cynthia García que después dijo que la productora de Majul se llevaba millones y encima mintió en la cifra. Cuando uno hace las cosas bien le va bien. La Cornisa tiene mucho apoyo publicitario.
-¿Te vas a aburrir sin el kirchnerismo en el poder?
-No. Uno lo que tiene que tener siempre es espíritu crítico. Desde que empecé con La Cornisa digo “no creas en todo lo que dicen los medios”.  Eso de que “seis siete rocho” inventó la idea de poner en duda al periodismo es mentira.  Muchos de nosotros decíamos que saber leer entre líneas y el espíritu crítico es lo que te va a salvar. No me voy a aburrir porque tengo espíritu crítico. Además, cuando un gobierno lleva tiempo en el poder, siempre hay alguno que afana, alguno que toma decisiones equivocada y para eso estamos nosotros".
En esa columna del jueves en La Nación, Majul también se mostró preocupado por la loca idea de algunos de que Macri gobierna sólo para los ricos, que ya había planteado Clarín semanas atrás: "No hay que alimentar la sospecha de que el Presidente gobernará para los más ricos. (...) Aunque el nuevo gobierno no haya aplicado un ajuste ortodoxo, la toma de decisiones de política económica está dejando la sensación, en buena parte de la sociedad, de que el Presidente parece más apurado por arreglar los problemas de los poderosos que en atender las urgencias de los más vulnerables. Aunque esto último sea muy difícil de asegurar, con los números de la macroeconomía en la mano, el problema de fondo, más allá de los desajustes, es que Macri no termina de decir a los argentinos, con lujo de detalles, qué tipo de herencia recibió y cuáles son las bombas de tiempo que tiene que desactivar y en qué áreas específicas. (...) Si uno lo escucha a Alfonso Prat-Gay o incluso a Francisco Cabrera, se percibe el entusiasmo que sienten al explicar el país que sueñan. Incluso se los puede percibir como desarrollistas con cierta sensibilidad social. Sin embargo, se la pasan apagando incendios todos los días, producidos por la existencia de campos minados que todavía no se animan a mostrar. Callarse la boca como si acá no hubiera pasado nada no sólo ha producido un desgaste político monumental a un gobierno que todavía no se terminó de acomodar. También ha truncado la posibilidad de comprender cuál es el verdadero proyecto de país que pretende la nueva administración nacional".
Más:
Macri buscará mañana en el Congreso disipar la idea de que gobierna sólo para los ricos

domingo, 28 de febrero de 2016

A pesar del desaire a Macri, Clarín y La Nación quieren seguir usando al Papa Francisco

Como coordinados, coincidieron hasta en la misma foto en tapa.
Y acordaron instalar que la reunión entre su presidente y Bergoglio ("El chismoso", según Lilita que no va a Roma) transitó por los dos ejes sobre los cuales se asienta el #RelatoPRO que ellos producen cada día: la corrupción (K) y la lucha contra el narcotráfico (K).
En su interior, intentan justificar la falta de sonrisas como sinónimo de un esfuerzo por construir un vínculo meramente institucional y dejar atrás las sobreactuaciones de Cristina (aquí, el #RelatoPRO no pudo decir que en el Vaticano La Yegua le dejaba una herencia pesada de ñoquis y corrupción aunque el especialista en misivas papales, Sergio Rubin, aporta que ella le trajo dolores de cabeza a Pancho. Y la Piqué dice que el Papa no fue tan frío porque dejó pasar a la actual pareja del #PresidenteMau, la empresaria textil Juliana Awada).
A tal punto es el esfuerzo, que el golpeador de puerta, Mariano Obarrio (nada que ver con los dichos del ahora independiente Bonadio, según el Colo K) asegura que Pancho se comportó así por imposición del mismo Macri, que quiere una relación "sobria". Casi que se les escapa: "Pancho, dejá de hacer circo. Ubicate".
Y Obarrio va más allá aún. Explicita el implícito en los títulos de tapa: el supuesto (imaginario, bah) apoyo papal que ambos medios oficialistas intentan instalar no es tanto a Macri sino más bien a los embates de los jueces y fiscales anti K para meter presa a Cristina y figuras emblemáticas del anterior gobierno.
Mientras tanto, los dos principales columnistas de domingo hacen un esfuerzo enorme por no criticar al Papa como los usuarios de sus respectivos sitios web, parte de la tropa antikirchnerista (ahora) desilusionada con Francisco.
Edu van der Kooy en Clarín: "El encuentro de Macri con Francisco en el Vaticano podría ser interpretado en doble faz. El Papa representa, sin dudas, el liderazgo mas potente del mundo en una época declinante en calidad moral y valor de la palabra. Pero Su Santidad, por procedencia, remite inevitablemente a la Argentina. En cada gesto y cada palabra. Quizás por ese motivo el Presidente incluyó a dos gobernadores peronistas (Juan Manuel Urtubey y Rosana Bertone) en su comitiva. El salteño exhibe el pergamino de haber establecido la educación religiosa en la escuela pública. La fueguina se opuso a la ley del matrimonio igualitario. ¿Un intento de golpe emocional al corazón de Jorge Bergoglio? El rostro del Papa, al menos ayer, no lo trasuntó.
La reunión arrojó una lectura sobre todo local. Macri necesitaba acortar la distancia que se había tendido con el Vaticano a partir de intensos rumores nunca debidamente aclarados. Primero aquel saludo sólo protocolar luego de su asunción el 10 de diciembre. Luego el presunto pedido de una audiencia no respondida cuando el Presidente viajó en enero al foro económico de Davos. Por último, la sobreinterpretación que se concedió al interés papal por la detención de Milagro Sala. La piquetera está presa, parece agravar cada día su situación judicial y simboliza uno de los lastres de la herencia kirchnerista: la del Estado casi clandestino, prepotente y extorsivo.
Aquella distancia que podrá estrecharse a partir de la cumbre de ayer pareció, tal vez, mas grande de lo que era por el trato que Francisco dispensó a Cristina Fernández, luego del trastorno que provocó a la ex presidenta su coronación como Papa. Ese lazo se selló cuando ambos se encontraron en el Vaticano mientras la administración kirchnerista atravesaba en marzo del 2014 una de las crisis económicas mas severas. Francisco enarboló una frase que brindó anclaje al entonces flameante poder presidencial: “Hay que cuidar a Cristina”, aconsejó. La dirigencia argentina (política, gremial, empresarial y social) hizo caso al mensaje en una coyuntura de elevada incertidumbre.
El encuentro con Francisco no persiguió otro objetivo que el de superar el presunto desencuentro".
Joaco en La Nación: "Vienen de mundos y de formaciones muy distintas. El Papa se formó en la Iglesia latinoamericana más cercana a los pobres que a los poderosos, aunque nunca se dejó confundir por las teorías marxistas ni, mucho menos, por la insurgencia armada. Sintió cierta admiración por el Perón conciliador y patriarcal de los años 70. El Presidente nació y creció entre empresarios y se educó en la escuela del pensamiento liberal, aunque el ejercicio de la política lo sensibilizó frente a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Nunca se llevaron mal, al revés de lo que cuenta la leyenda urbana. Ni siquiera existió la diferencia tan evocada por la unión civil entre personas del mismo sexo, que Macri dejó que ocurriera en la Capital.
Hubo desde que asumió Macri la impresión de un papa distante del nuevo presidente argentino. ¿Existió esa distancia? El problema fue la comparación con los amores tan aparentes como estridentes del cristinismo con el Pontífice. Ni el Papa estaba dispuesto a seguir en el tren del amiguismo argentino, que sobreactuó la ex presidenta, ni Macri, por sus propias razones, quería imitar a Cristina Kirchner. Se vio entonces a un papa frío con Macri, pero el propio Presidente suele decir que nunca fue así. El nuevo estilo explica la protocolar formalidad del Pontífice en la foto de ayer con Macri, que impactó entre algunos argentinos. ¿Se avecina otra polémica absurda?
Estamos ante un caso extraño. El Papa es el líder moral con mayor prestigio en el mundo, pero en su país, donde vivió 76 de sus 79 años, es donde más se lo critica. La imagen que algunos sectores tienen de él puede resumirse así: es un papa peronista al que no le gustó que ganara Macri. Más allá de aquellas juveniles admiraciones por el Perón viejo y consensual, lo cierto es que Bergoglio fue crítico del menemismo en los años 90 y se enfrentó con el kirchnerismo en la década posterior. Un supuesto peronista que despreció el poder durante 20 años. Un peronista imposible.
Una de las certezas argentinas que más molestan en el Vaticano es la que afirma que el Papa recibió seis veces a Cristina. En rigor, la recibió en el Vaticano sólo tres veces, y las tres fueron iniciativas de la entonces presidenta argentina, no del Papa. Nunca el Vaticano (y el propio Papa) se molestó tanto como cuando Cristina apareció rodeada por La Cámpora con la algarabía de un viaje de estudiantes. Desde entonces, el Pontífice recibió a Cristina en el Palacio Apostólico, serio y estricto, y no en la residencia de Santa Marta. Las otras tres veces se vieron por iniciativas de presidentes latinoamericanos durante vistas papales (en Brasil, Paraguay y Cuba) y se limitaron a estrictos saludos en el altar luego de una misa.
Esos antecedentes son los que explican la vocación del Papa (y del Vaticano) para reformular la relación de una manera más respetuosa y protocolar que la que existía.
El Papa le habló ayer a Macri del narcotráfico en el país, una de sus viejas obsesiones argentinas. "No sé cómo se pudo llegar a tanto en el país", le comentó. Y puso especial énfasis en la necesidad de luchar contra la corrupción. Vale la pena consignar un dato. Si bien lo que hace el juez Claudio Bonadio corre por su cuenta y orden, como haber llamado a declaración indagatoria a Cristina Kirchner, la relación de ese magistrado con el Papa es especial. Francisco recibió a varios jueces federales, pero es amigo personal de Bonadio desde hace 30 años".
Más:
En Infobae dicen que el marquismo quiere desperonizar a Pancho

sábado, 27 de febrero de 2016

El Papa y el #PresidenteMau: pancho frío

"Los dos argentinos más importantes y poderosos, el papa Francisco y el presidente Mauricio Macri, se encontraron este sábado en el Vaticano por primera vez. Macri viajó con la intención de suavizar la relación con el Pontífice, que ya pasó por algunos desencuentros, pero los gestos indican que la reunión fue peor de lo esperado. El encuentro duró apenas 22 minutos, con fotos mostrando un Papa, normalmente carismático, muy serio y frío. Macri llegó a decirle a,os periodistas que la reunión había sido "muy buena", pero no convenció".
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"Hay dos factores que miden el índice de cordialidad de los encuentros del papa Francisco con los mandatarios extranjeros. Una es su rostro durante el tradicional intercambio de regalos. El otro, la duración del encuentro privado. Y, en esta ocasión, los dos factores hablan de un encuentro frío, incluso demasiado frío tratándose de un papa argentino y el presidente de su país. Compárese si no el rostro y las bromas de Jorge Mario Bergoglio con Barack Obama, o Raúl Castro, o incluso con la última audiencia al rey Juan Carlos, y su actitud ante Mauricio Macri. Un rostro serio, medido, sin un asomo de complicidad ni mucho menos de las bromas que ya forman parte de la estrategia del primer papa latinoamericano para propiciar el diálogo hasta con quienes –desde el punto de vista religioso, cultural o político— habría que situar más lejos de sus convicciones.
Los argentinos llevaban tres años viendo una cara de Jorge Bergoglio que no conocían. Un Francisco risueño, entusiasta, siempre sonriente, feliz. Cuando era arzobispo de Buenos Aires, el ahora Papa aparecía en público casi siempre malhumorado, duro, en combate permanente para defender sus ideas. El comentario más extendido en Argentina en cuanto empezaron a difundirse las imágenes del encuentro del Papa con Macri es que había vuelto esa cara dura, seria, distante. El presidente argentino insistió en que la reunión había sido "muy buena" pero él y su principal asesor, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, saben mejor que nadie que la política moderna se hace con imágenes y la que quedará es ese gesto de Francisco".
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"La reunión a solas fue corta, protocolar y duró tan solo 22 minutos. La distancia y frialdad del encuentro contrasta con el tiempo y el trato que le dedicó Francisco a otros mandatarios de la región como Horacio Cartes, de Paraguay, o Raúl Castro, de Cuba, con quienes mantuvo encuentros que duraron entre 40 minutos y una hora.
En los pasillos del Vaticano se pudo escuchar algunos comentarios sobre lo breve de la audiencia y algunos recordaron la visita de la Reina de Inglaterra, que duró 17 minutos porque Isabel II llegó 13 minutos tarde".
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"El presidente argentino Mauricio Macri se reunió por primera vez desde su asunción con el papa Francisco en un encuentro que duró 22 minutos y se desarrolló en tono formal en el Vaticano, según confirmó la Santa Sede en un comunicado y el propio mandatario argentino en una conferencia de prensa".
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Más:
Los usuarios de TN.com.ar, indignados con el Papa Francisco
Según La Política Online, Bergoglio se enojó por la comitiva que llevó Macri

viernes, 26 de febrero de 2016

El #PresidenteMau le lleva al papa Francisco otra cartita de Leuco

"Ya lo dije varias veces y lo repito: tengo una profunda admiración por usted, Papa Francisco. Y si me apura le digo que creo que es usted el argentino más importante de todos los tiempos. El que más alto llegó y el que más transformaciones revolucionarias está realizando en todo el planeta. Se ocupa de cientos de cuestiones. Pero el aporte que usted hizo a la paz mundial, al diálogo inter-religioso y a instalar la preocupación por los más pobres de los pobres ha sido monumental. Celestial, podría decirse. O milagroso, para utilizar su lenguaje religioso. Usted dice lo que siente y vive como piensa. Es rebelde y llama a ser rebelde. Usted mismo en su momento dijo que estaba en condiciones de perdonar a los pecadores porque usted mismo era un pecador, pero que no perdonaba a los corruptos.
Por eso es que no entiendo algunos de sus comportamientos. Los quiero puntualizar con todo respeto pero también con toda firmeza. No me molesta para nada su ideología juvenil peronista. Esa matriz lo llevó a una opción por los pobres y a una sensibilidad muy especial contra todo tipo de injusticia. Luego, su formación intelectual y estratégica como jesuita hizo el resto.
Lo que yo le critico, Papa Francisco, es su relación con algunos personajes argentinos que son nefastos, corruptos y que ensucian su investidura y su mensaje porque representan todo lo contrario a lo que usted predica.
Por eso entiendo su simpatía hacia los regímenes populistas de la región, incluido el kirchnerismo. Pero es un disparo en sus pies, en sus propias convicciones, que reciba con afecto a dirigentes sindicales, sociales o políticos que son el símbolo de la corrupción, el enriquecimiento ilícito y el autoritarismo. Tranquilamente, Papa Francisco, podría evitar fotos, sonrisas y afectos con los íconos decadentes probadamente reñidos con la ética como el sindicalista marítimo Omar “El Caballo” Suarez. O el apoyo a siniestros patoteros como Guillermo Moreno. Sin costo alguno, usted podría haber tratado con formalidad institucional y no con alegría cuasi militante la presencia de muchachos de La Cámpora que hasta le hicieron sacar una foto con la camiseta, o el aprovechamiento obsceno de utilizar el encuentro de prepo con Martin Insaurralde como afiche de campaña. No se trata de poner la otra mejilla. Esa es sólo una parte de la enseñanza de Jesús.
Creo humildemente que la austeridad franciscana, el respeto por las libertades y la división de poderes también se siembran desde el cielo y el Vaticano. Usted fue perseguido y espiado por Néstor y Cristina. Sus soldados, como Horacio Verbitsky,  dijeron atrocidades, como que había entregado sacerdotes a las torturas de la dictadura, lo compararon con Satán y con el jefe de la oposición. El gobierno de los Kirchner fue muy dañino con la cohesión social y la convivencia pacífica en la Argentina. Y usted, en sus encuentros con Cristina, pareció premiar esos comportamientos con sus sonrisas complacientes y su silencio ante los perseguidos por el régimen de Cristina y el de Hugo Chávez, por ejemplo. Todavía no dijo una palabra de los presos políticos en Venezuela. Son datos. Son realidades que no se pueden ocultar. Yo entiendo que estoy al borde de la herejía porque me considero un pigmeo al lado de una figura sideral. Pero me atrevo a plantearle estas cosas una vez más sin hipocresías ni eufemismos porque siempre fue un reclamo de usted.
Lo del rosario bendecido a Milagro Sala es un paso más inquietante y peligroso, todavía. Ella no es una luchadora social que está presa por eso. Ella es la patrona del mal, está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita y extorsiva y por eso pocos la defienden en su propia tierra. Son los propios pobres de Jujuy los que la denuncian por el robo de dinero que era para ellos, de amenazas y patoteadas feroces que incluyeron la sospecha de la participación de ella en tres muertes. En una de ellas fue la propia Milagro la que le partió el cráneo en tres pedazos de un culatazo a un dirigente social llamado Lucas Arias y encima eso ocurrió adentro de un despacho del gobierno de Eduardo Fellner. Esa persona murió tiempo después de otra cosa, pero como bien dijo el Perro Santillán, la dictadura demostró que muchos desaparecidos que eran blanqueados después del horror, se morían de cualquier cosa pero era porque nunca habían logrado recuperarse de las mazmorras del terrorismo de Estado.
El gobernador Gerardo Morales habla de otras dos muertes en las que la comandante de la Tupac fue autora intelectual, por lo menos. Se refiere al asesinato del luchador social Luis “El Pato” Condorí, al que un pistolero de la Tupac le metió un balazo mientras peleaban por la ocupación de un terreno. Milagro es tan responsable como José Pedraza lo fue del asesinato de Mariano Ferreyra aunque ella no haya disparado el arma. Y el otro crimen es el del militante radical Ariel Velázquez, al que balearon por la espalda en plena campaña electoral caliente y violenta.
Ya se levantó todo tipo de carpa en la Plaza de Mayo. Ya nadie pide ahí tampoco por Milagro. Ya fue apresada Shakira, la lugarteniente agresiva que le robó las cámaras de televisión a Jorge Lanata y la que aparece custodiando que los millones robados se carguen en los bolsos para llevarse el efectivo lejos de los más humildes y cerca de las necesidades políticas y personales de Milagro.
Esa actitud mafiosa y dictatorial no es denunciada en estos momentos por oligarcas y terratenientes. Gente probadamente honrada y democrática como Gabriela Michetti, Elisa Carrió, Margarita Stolbizer, Graciela Ocaña y el propio Perro Santillán fueron portadores de acusaciones de diverso tono pero en todas había una crítica a su actitud, Papa Francisco, y al comportamiento de Milagro Sala.
El Perro Santillán es un dirigente clasista y combativo al que jamás podrán acusar de derechista. Sin embargo, asegura que Milagro Sala regentea la droga en Jujuy. Para colmo, entraron a la casa de Santillán, le robaron, le regaron de sal la puerta y le dejaron un machete sobre su cama. Para él no hay dudas: fue un mensaje mafioso.
No es un tema menor para los argentinos que necesitamos ejemplaridad. Sus señales, Papa Francisco, son seguidas con mucha atención y tienen una potencia tremenda desde el punto de vista educativo.
No creo que esté proponiendo una sociedad con corruptos y violentos. Todo el tiempo dice y hace lo contrario a nivel global. Pero cuando su corazoncito aterriza por estas pampas, con perdón, como dijo Stolbizer, “hace macanas”. Tal vez no se le podría pedir más de lo que hace. Es descomunal su tarea y con un coraje inédito. Insisto con lo que le dije al principio: es el argentino más importante de la historia. Pero eso no lo hace perfecto. Es Papa pero no es Dios.
Ojalá estas palabras sean tomadas como lo fueron en mi carta anterior. Con la intención de colaborar con otra mirada y para hacer un aporte a la pacificación nacional, a la convivencia y que apague los incendios de los odios y las broncas.
Hay que cuidarlo más que nunca, Papa Francisco. Y rezar por usted. Y pedirle que también nos cuide a nosotros y a nuestra frágil democracia. Y que rece por nosotros".
Original

jueves, 25 de febrero de 2016

El tío del presidente del bloque de diputados PRO fue contacto de los servicios de Pinochet

Por estas horas, el ministro de Justicia, Germán Garavano, justificaba la censura en Infojus, la agencia de noticias de ese ministerio, recurriendo al tutorial PRO para cerrar áreas y despedir gente: "Era un centro de propaganda K".
No sabemos qué sucederá con el sitio web de los fiscales federales, que acaba de publicar la siguiente noticia que involucra al inefable dueño del diario bahiense La Nueva, Vicente Massot.
Ya en el Banco Central, el procesado Sturzenegger cerró el departamento y echó al personal que investigaba las complicidades civiles con la dictadura militar, entre ellos, la del actual presidente del Banco Nación, Carlos Melconián.
Además, esta noticia que publica Fiscales.gob.ar está relacionada directamente con el presidente del bloque de diputados del PRO, Nicolás Massot, que llegó insólitamente a ese lugar de poder luego de trabajar para la campaña macrista en Córdoba.
El sitio web que depende de la Procuración General de la Nación (se viene otro conflicto con Gils Carbó?) publicó ayer: "El director del diario de Bahía Blanca La Nueva (ex La Nueva Provincia), Vicente Gonzalo Massot, pidió en 1974 información al agente secreto de la Dirección Nacional de Inteligencia chilena (DINA), Enrique Arancibia Clavel, "para hacer una campaña" en sus medios "sobre la penetración soviética en América Latina", según dejó plasmado el propio espía trasandino en su archivo, que es parte de la prueba del histórico juicio en el que se juzga la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur, la Operación Cóndor. En los mensajes dirigidos a sus jefes, el agente indicó que lo unía "una antigua amistad" con Massot y que se reunía semanalmente con la redacción de la revista Cabildo, de Buenos Aires, donde el empresario justamente se desempeñaba como secretario de redacción.
Los fiscales de la Unidad de Derechos Humanos de Bahía Blanca, Miguel Palazzani y José Nebbia, presentarán la prueba documental en la causa que tiene al empresario periodístico con pedido de procesamiento por "instigación al genocidio". La escandalosa falta de mérito que le dictó el juez subrogante Claudio Pontet -separado luego de la causa- está siendo analizada por estos días por la Cámara Federal de esa ciudad.
La Fiscalía bahiense accedió a la información de inteligencia gracias a la colaboración prestada por el fiscal general Pablo Ouviña, de la Unidad de Asistencia para causas por Violaciones a los Derechos Humanos, que interviene en el juicio oral por la Operación Cóndor, donde ya pidió la condena de 17 de los 18 acusados que llegaron a la instancia final del debate.
El informe que menciona a Massot como contacto de la DINA en Buenos Aires fue hallado por personal especializado de la Dirección de Comunicación Insitucional de la Procuración General de la Nación entre cientos de cables e informes de diferentes embajadas en base a los cuales se publicó en el sitio www.fiscales.gob.ar la nota sobre los documentos que prueban la Operación Cóndor. A raíz del hallazgo, desde la Dirección de Comunicación Institucional se avisó a ambas dependencias del Ministerio Público.
El documento hallado fortalece la acusación de la fiscalía. Massot, que en 1974 tenía 25 años, se encuentra imputado, precisamente, de realizar operaciones psicológicas para las Fuerzas Armadas, como presentar públicamente los fusilamientos de las víctimas como "enfrentamientos". Los fiscales señalaron que realizó -junto a otros miembros fallecidos del clan, como su madre, Diana Julio- “aportes esenciales”, que “consistieron en el ocultamiento deliberado de la verdad” en los secuestros, torturas y homicidios de 35 personas a través de tareas de acción psicológica desde las páginas del diario antes, durante y después de la última dictadura cívico-militar. También está acusado como coautor del homicidio, entre el 30 de junio y el 4 de julio de 1976, de los obreros gráficos del diario, Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola, tras un conflicto sindical registrado el año anterior en la empresa.
Arancibia Clavel fue detenido en 1978 por el Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal en medio del conflicto con Chile que casi termina en guerra por la disputa del Canal de Beagle. Tiempo después de la mediación papal, fue liberado. En esa época el espía chileno era conocido por diferentes contactos de las Fuerzas Armadas argentinas, pues era enlace de la Operación Cóndor en nuestro país. En el juicio oral en curso se ventilaron pruebas sobre su participación en el secuestro en 1977, en Buenos Aires, de Laura Elgueta y Sonia Díaz Ureta, junto a policías federales. El propio fiscal Ouviña señaló en su alegato la paradoja de dos países que, pese a considerarse potenciales enemigos, compartían como objetivo común la persecución -para la eliminación- de la resistencia a las dictaduras.
En la década del '90, Arancibia Clavel regresó a vivir a la Argentina y fue detenido, juzgado y condenado por el asesinato del jefe del Ejército chileno del gobierno de Salvador Allende, Carlos Prats, y de su esposa, Sofía Cuthbert, perpetrado en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1974 en el marco de una asociación ilícita. Ambos murieron por la detonación de un explosivo colocado en su vehículo. El caso judicial sentó jurisprudencia, pues la Corte Suprema señaló en agosto de 2004, un año antes de declarar inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que el delito de asociación ilícita por el que había sido condenado Arancibia Clavel era imprescriptible, por integrar la categoría de crímenes de lesa humanidad. En 2011, el ex agente chileno apareció muerto, apuñalado en el pecho, en su departamento del centro de Buenos Aires, donde cumplía el arresto domiciliario por la condena.
"Gonzalo"
Según se desprende de los documentos hallados, Massot pretendía alertar desde los medios que controlaba sobre la compra de armas por parte del gobierno militar del peruano Juan Velasco Alvarado (1968-1975), que despertó preocupación en las dictaduras vecinas del continente porque su principal proveedora fue la Unión Soviética. Pinochet era además uno de los principales interesados, pues Perú era considerado en Chile entre las hipótesis más serias de conflicto bélico.
Con 30 años de edad en 1974, Arancibia Clavel enviaba semanalmente partes desde la Embajada en Buenos Aires a la DINA, la organización creada por la dictadura de Pinochet para perseguir a los opositores al régimen dentro y fuera de sus fronteras. En un informe fechado el 29 de octubre de 1974 en la Capital de nuestro país, a menos de un mes del atentado que culminó con la vida de Prats y su esposa, Arancibia incluyó un acápite sobre los "contactos establecidos" en Argentina y puntualmente señaló: "Gonzalo Massot, subdirector de la revista CABILDO (nacionalista de derecha y dueño del diario, televisión y radio de Bahía Blanca, me pidió material informativo sobre el armamentismo peruano para hacer una campaña en los medios que el controla sobre la penetración soviética en América Latina. También con Gonzalo me une una antigua amistad" (sic).
El encabezado del documento indica que se trata del "Memorándum 5" con destino a Luis Gutiérrez, en Santiago de Chile. Ese nombre, en realidad, no corresponde a ninguna persona, sino que era una clave de la DINA. En el juicio oral por la Operación Cóndor el documento fue identificado como 17A. Al final del documento el espía indica, pero no firma, su nombre de cobertura: Luis Felipe Alemparte.
En otro documento, nominado "Memorándum 9-A", fechado el 3 de diciembre de 1974, Arancibia describe a la revista Cabildo, como lo hace con otras publicaciones, y pone de relieve que se reúne de forma "semanal" con su redacción: "CABILDO, revista mensual, nacionalista de derecha, antiperonista, normalmente tiene artículos sobre geopolítica en que atacan a Chile por problemas limítrofes, en el aspecto ideológico son defensores de la Junta. Mi relación con su equipo de redacción son muy buenAS y mantengo una reunión semanal con ellos. Envío el último número que corresponde a noviembre" (sic).
"Engranaje continental"
Los fiscales Miguel Palazzani y José Nebbia, que preparan la presentación de estos documentos, ponderaron que "siguen apareciendo evidencias que fortalecen una hipótesis que no ofrece ni ofrecía dudas sobre el rol de Vicente Massot, no sólo en el esquema de poder del grupo La Nueva Provincia, sino como un engranaje a nivel continental nada menos que con Arancibia Clavel, conocido agente de la DINA en Argentina".
Palazzani y Nebbia agregaron que estos "documentos muestran que su participación personal en operaciones psicológicas con coordinación continental data de 1974 y que el contacto con la inteligencia de la dictadura chilena era semanal".
"También, nos muestra la importancia de la preservación y el acceso a los archivos que construyen la memoria colectiva", consideraron, al tiempo que pusieron de relieve el "gran trabajo del fiscal Ouviña y del equipo de comunicación de la Procuración General", que permitió dar con esta información".
Más:
El presidente del bloque del PRO defendió a su tío acusado por crímenes de lesa humanidad

miércoles, 24 de febrero de 2016

Cristina debe ir presa; asesinó a Néstor

La ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, ha sido noticia nuevamente en las últimas horas por las amplias necesidades de los que decidieron darse el gobierno de Cambiemos, administración que pasa por turbulencias inesperadas luego de haber hecho en apenas 75 días casi todo lo que el Mercado le exigía.
En medio del nerviosismo por la bomba económica que mucho aseguran se está engendrando luego de la devaluación de ya más del 55%, tarifazos, ajuste e inflación, tres noticias han sido desempolvadas por tres personajes a la altura de ese proceder: Carlos Menem, Jorge Lanata y Christian Sanz (¿cómo quién es?).
De la combinación de las tres op--- noticias no sólo se desprende la imposibilidad de muchos de disfrutar de su pronosticado final del kirchnerismo que tanto combatieron (es más, le exigen a Macri que el 1ro. de marzo queme en una hoguera pública a una docena de los más encumbrados referentes K), sino también que el viejo y entrañable #RelatoAntiK ha llegado a su paroxismo, y se juega mucho de lo instalado en los años anteriores en el "éxito" económico de su gobierno.
Menem instaló desde la endeblez de su voz y cuerpo, casi en despedida, que Cristina asesinó a Néstor porque él la fajaba. Y espera que una supuesta auotpsia (?) a realizarse por estos días venga a aclarar la situación (?). El Colo K ya pide que un Moldes o MaryJohn intervenga de oficio.
Ni Mirtha se animó a tanto.
Lanata anda por Estados Unidos disfrutando de su nueva mansión en Miami, tratando de cerrar sus nuevos negocios y en medio de Harvard (sí; esta vez, sin papelitos) le hizo a su distante audiencia asegurándole que La Yegua va a terminar presa.
Después de todo, ése es el sueño cacerolo de tantos años, especialmente luego del triunfo de Macri: no importa en verdad la devaluación, ni el tarifazo, ni la inflación, ni la olvidada inseguridad. Lo que desvela a los antikirchneristas de corazón es que su odiada Cristina recorra los Tribunales, como prólogo del final del kirchnerismo-populismo que tanto daño le hizo a su República.
Lo de Sanz (viejo freak de las redes y services) es como un changüí. La ya leyenda urbana que tanto preocupó al bueno de Dani Sabsay: Cristina no es abogada, repitió en un sitio web mendocino que ha decido entregarle su jefatura de Redacción y permitirle esconderle a sus usuarios que la inscripción en un padrón de graduados universitarios es voluntaria.
La pregunta sería: ¿alcanzan estos revivals para tapar lo que ya muchos que votaron a Macri empiezan a sentir, especialmente en su bolsillo?
Durante las semanas previas al balotaje presidencial del año pasado, el antikirchnerismo mediático-político desplegó la #CampañaBu para ridiculizar a aquellos que prevían que muchas de las medidas económicas que sólo han favorecido a los más acomodados de la sociedad iban a ser una normalidad durante un hipotético gobierno macrista.
Ambas cosas se cumplieron: el triunfo de Cambiemos y la derrota de los menos pudientes, muchos de ellos, votantes de Macri. Y todavía llenos de esperanza, como dispuestos a financiar con su bolsillo el pedido que repiten por estos días: "Dale un tiempo a Mauricio".
Quizás ahí radique la necesidad de reflotar estas operaciones, aún pagando el costo de quedar como obsesivos que no saben soltar ni en la victoria.
Hasta el bueno de Ernestino se permite dudar, luego de haber sido uno de los que más ridiculizaron la "campaña K del miedo" del año pasado: "Escena uno: Ocurre en noviembre del año pasado. Mauricio Macri ya se sentía presidente. Su desempeño en la primera vuelta anticipaba el knock out para el 22 de ese mes. En ese contexto, anticipó que terminaría con el control del mercado de cambios unos días después de llegar a la Casa Rosada. Cuando le preguntaron qué pasaría con los precios, Macri respondió muy convencido que no habría ningún efecto inflacionario porque los precios ya estaban fijados al nivel del dólar paralelo, que no sería superado por el oficial.
Escena dos: Ocurre a mediados de febrero de este año. Los precios se aceleran a un ritmo inquietante, especialmente los de los alimentos. El Presidente explica en una carta abierta que su gobierno está luchando contra la inflación. El principal diario de la Argentina anuncia a título catástrofe que, contra lo que preveía el Gobierno, la inflación de enero superó a la de diciembre. Y todavía falta computar el efecto del aumento de tarifas. Un secretario de Estado convoca al espíritu de Lita de Lazzari. Se produce una crisis en el Indec. El Presidente anuncia que los supermercados colaborarían publicando los precios de los productos, como si las compras online no existieran hace tiempo.
Diez semanas después de la llegada de Macri al poder, está claro que sus pronósticos públicos acerca de la salida del cepo no fueron correctos y ese error tiene altos costos para la sociedad y, tal vez, para su propio Gobierno. Hay dos teorías dominantes que explican lo que ocurrió, una más inquietante que la otra. La primera de ellas, pongámosle teoría A, es la que agita el kirchnerismo desde la misma campaña: Macri es un clásico empresario de derecha que pretende remodelar la economía a partir de la caída del salario real. La segunda variante, llamémosla teoría B, sostiene que fue un error, que la inflación, al menos en esta dimensión, sorprendió al Presidente. O sea, que para los defensores de la teoría A, Macri mintió, y para los de la teoría B, Macri erró. En cualquier caso, el crecimiento de los precios se produjo. Si el diagnóstico hubiera sido acertado, tal vez el Gobierno hubiera implementado un plan social de contingencia que aliviara a los sectores más lastimados por el aumento de precios. En cambio, apareció con una serie de medidas tardías e insuficientes, luego de haber tomado otras, muy difíciles de entender, como la desarticulación parcial del programa Precios Cuidados".
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El Papa teme que suceda un estallido social en Argentina

martes, 23 de febrero de 2016

Igual que Menem, Macri anunció el achicamiento del Estado: lo llamó "modernización", como De la Rúa

El anuncio de ayer del presidente Mauricio Macri de lo que denominó Modernización del Estado hizo recordar la ley 23.696, de 1989, durante el flamante gobierno de Carlos Menem, conocida comúnmente como Ley de Reforma del Estado.
Dicha normativa habilitó el derrotero de privatizaciones que descuartizaron el Estado argentino, acusado de ser ineficiente y presentado como causa de todos lo males argentinos.
La derecha vernácula comenzaba así a aprovecharse de un movimiento popular como el peronismo para llevar a cabo la institucionalización del infierno neoliberal iniciado por la Dictadura cívico-militar en 1976.
"Achicar el Estado es agrandar la Nación", festejaba por esos días el ucedeísta Álvaro Alsogaray, uno de los principales impulsores de estas medidas.
Hoy, Macri justifica los miles de despedios del sector público acusándolos de ñoquis y asigna la ineficacia estatal a su no ingreso en el mundo de las nuevas tecnologías y de la gestión de resultados.
Menem, junto a su ministro de Obras Públicas, Roberto Dromi, plasmaron aquella ley de1989 en un libro titulado Reforma del Estado y transformación nacional (1990).
"Las privatizaciones tenían varios objetivos. Uno era obtener recursos para paliar el déficit fiscal y poder equilibrar el presupuesto del Estado, porque con eso era posible un mecanismo de convertibilidad. Otro era dar eficiencia a los servicios públicos, requiriendo a los inversores una mejor prestación que la que brindaba el Estado. Otro era plantearle a los inversores compromisos importantes de inversión, y esto se puede ver en casi todas las privatizaciones de los servicios públicos", explicó Dromi.
Casi un calco del discurso actual del macrismo, que cuenta con el favor de los grandes medios de comunicación, tanto privados como públicos, y la espera expectante de sus votantes, mientras la oposición lo deja hacer y la gente común ve cómo las medidas económicas de la administración macrista-radical-carriotista erosionan su bolsillo y sus derechos más elementales.
Aquella reforma menemista de privatizaciones y desindustriali­zación redundó en altísimas desocupación y subocupación. En mayo de 1995, la desocupación alcanzó el 18,4%.
Las privatizaciones le permitieron al Estado entregar el control y el poder de los sectores de energía, comunicaciones y transportes al poder económico, empresas públicas que se remataron a precio vil, a empresas privadas a las que el Estado previamente les había estatizado sus deudas multimillonarias.
La venta de las empresas públicas se realizó a precio de remate y los beneficios obtenidos por los privados fueron enormes. Así, fueron rifados muchos servicios esenciales como el transporte aéreo, los ferrocarriles, los subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires, puertos y los servicios de agua potable, electricidad, gas, teléfono, canales de televisión y correo, entre otras.
Según el docente e investigador social Rodrigo Fernández Miranda, "se plantea que los beneficios del modelo se verán en un futuro cercano, y se piden sacrificios y paciencia hasta que se derrame algún beneficio.
Cuando se radicaliza el modelo y aumenta la conflictividad social, el relato apunta a criminalizar la protesta y a denostar lo público. Así se instalan dos marcos: uno legitima “protocolos para regular” la protesta, otro promueve la desafección y la apatía para someter la política, privatizar y reducir el Estado. Ante la pérdida de legitimidad y apoyo al Gobierno se incorporan protagonistas del capitalismo global (FMI, Departamento del Tesoro, BCE o Foro de Davos) que felicitan su “valentía” o “determinación” por aplicar estas políticas, como sucediera con Menem, Fujimori, De la Rúa, Rajoy, Samaras o Sarkozy.
En el lenguaje neoliberal no existe el término “neoliberalismo”, y se llama “ahorro” al ajuste, “reformas” a la transferencia de recursos, “flexibilización” a la precarización, “racionalización” a los despidos, “moderación” a la reducción salarial, “austeridad” a los recortes de derechos o “modernización” al achicamiento del Estado. E “inevitables” a las medidas antipopulares. Distorsión sistematizada en el uso del lenguaje que contribuye a depreciar el peso de la palabra en la política".
El gobierno de Fernando De la Rúa también tuvo su Plan Nacional de Modernización del Estado, que prometía un gobierno ágil y eficaz, e inclusive más sensible "hacia los ciudadanos y una mayor receptividad a sus demandas, orientando su desempeño en el marco de una administración por resultado".
El proyecto de la Alianza buscaba presentar el achicamiento del Estado por el lado de la forma antes que del tamaño, y lo orientaba su discurso anticorrupción que marcó la campaña electoral de De la Rúa, tanto como rige el de Macri hoy, apurado por el mundo mediático-empresarial para que transparente la "herencia K", el único salvamento que avizoran para legitimar el estallido de la bomba económica que las decisiones gubernamentales han ayudado a apurar.
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Vuelven los despidos

lunes, 22 de febrero de 2016

Sturzenegger cerró la revista del BCRA

Ensayos Económicos era la revista académica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Fue publicada por primera vez en 1977 y tuvo una primera etapa hasta 1990, para luego ser relanzada en 2005. Se concentraba en temas vinculados a la macroeconomía en general, con especial énfasis en la política monetaria y financiera.
El BCRA realizaba una amplia distribución gratuita de la revista en ámbitos académicos locales y del exterior, organismos públicos, bancos centrales, centros de investigación públicos y privados. También ponía ejemplares impresos a disposición del público general (previa solicitud), y los publicaba en su sitio web en formato pdf.
Semanas atrás, los miembros de Asociación Argentina de Economía Política recibieron en sus correos la carta de despedida del editor responsable de esta revista, Jorge Carrera.
"Como Editor Responsable de la Revista ha llegado el momento de cerrar un ciclo y por eso me permito hacerles llegar un saludo de despedida", escribió Carrera, en el inicio de la misiva.
Luego, recordó y agradeció: "En 2005 tuvimos la idea de revivir esta Revista que había sido muy importante en el debate académico y técnico en Argentina y que fue discontinuada en los noventa. Desde ese momento hemos publicado 29 números con 127 artículos, incluyendo el reciente número 73 correspondiente a Diciembre 2015.
A lo largo de estos años hemos logrado combinar reconocidos autores nacionales y extranjeros con jóvenes que inician su construcción académica. También, hemos generado secciones especiales para los Premios Raúl Prebisch en Investigaciones Económicas, incorporamos Ensayos a las principales redes académicas mejorando su difusión e impacto y conseguimos digitalizar todo el acervo histórico de la primera etapa de la revista.
Por todo esto, es necesario agradecer a nuestro prestigioso Comité Editorial, al Secretario Ejecutivo, Federico Grillo que ha hecho una tarea notable, a casi centenar de referís que permitieron mantener un sistema de doble referato ciego brindando siempre críticas oportunas. Finalmente, también corresponde el reconocimiento al BCRA que como institución, a lo largo de estos años, brindó el soporte financiero y técnico a Ensayos, permitiendo el desarrollo de un producto completamente autónomo de sus posiciones oficiales.
Por último, pero no menos importante, es el agradecimiento a todos los lectores, especialmente en Argentina y Latinoamérica, que han confiado en nuestra revista.
Muchas gracias. Saludos Cordiales".
La decisión de cerrar este medio de comunicación se complementa con el hecho que ahora tampoco está accesible en el sitio web del BCRA, que desde este fin de semana exige autenticación con usuario y contraseña, que hasta hace unos días no pedía.

domingo, 21 de febrero de 2016

¿Ocaña se animará a denunciar a Michetti?

En otros tiempos mediático-políticos el país estaría alborotado por el desliz de la vicepresidenta.
Gabriela Michetti sigue en el foco de los escándalos y opera como el contraste cínico del discurso de Cambiemos: mientras despide a trabajadores acusándolos de ñoquis, nombra a su prima en el Senado; mientras agita la corrupción K, es protagonista de un hecho que la podría llevar a tener problemas con la ley.
Luego de participar de la Cumbre de la CELAC, Michetti y su comitiva regresaron de Quito (Ecuador) en la madrugada del viernes 29 de enero.
La vicepresidente salió del avión a la 1:17 de la madrugada, y, sin haber pasado previamente por Aduana, se fue hacia su casa, según los datos aportados al portal ARG Noticias por uno de los pasajeros y luego confirmados por fuentes aeroportuarias.
En la Terminal A de Ezeiza, personal de Ceremonial de Presidencia quedó a cargo de retirar las siete valijas, pero en la cinta transportadora notaron que faltaba una; justamente sobre la que Michetti había pedido que prestaran mayor atención.
En medio de "una crisis de nervios", los empleados de Michetti acudieron a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de ahí se fueron directo al Centro Operativo de Control (COC). Luego de maltratar a varios pasajeros, se tranquilizaron cuando, gracias al monitoreo de las cámaras de seguridad, descubrieron que una señora mayor era la que se había llevado la valija de la vicepresidenta. Para suerte del nervioso personal, la mujer tardó en irse del aeropuerto y pudieron interceptarla frente a un local de café.
La valija había llamado la atención de la Aduana porque al pasar por el escáner notaron que contenía "muchas joyas y alhajas". 
Según consta en los libros del aeropuerto de Ezeiza, quedó asentado que las joyas y alhajas "fueron regaladas a ella (Michetti) en Chile (fue antes del viaje a Quito) y Ecuador".
Según marca la ley, un funcionario público no pueden recibir regalos, y en el campo diplomático, en el mejor de los casos, debe entregarlos para incorporarlos al patrimonio del Estado.
El caso hizo recordar a la denuncia de la ahora legisladora porteña, Graciela Ocaña, aliada de Mauricio Macri, cuando denunció a la entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, luego de observar centenares de fotos en las que ésta aparecía luciendo diferentes joyas y alhajas.
En ese entonces, marzo del año pasado, el diario La Nación difundía: "La legisladora porteña y precandidata a jefa de gobierno porteño Graciela Ocaña presentó hoy a la Justicia un análisis de 200 fotografías de la presidenta Cristina Kirchner con diferentes joyas, solicitó la convocatoria de un tasador para poder valuarlas y pidió averiguar si fueron incluidas en sus declaraciones juradas.
La presentación se hizo ante el juez federal Sergio Torres en el marco de la causa judicial que se inició en diciembre pasado, por impulso de un particular, luego de que la revista Noticias difundiera una nota titulada "Las joyas de Cristina".
Ocaña precisó que con su equipo de colaboradores hicieron un análisis de las fotografías oficiales de los últimos cuatro años de la jefa del Estado y solicitó que se llame un "experto tasador" para que informe si "es posible determinar el material constitutivo y el valor de todos los bienes allí reflejados" para constatar si, de ser valiosos, fueron asentados en las declaraciones juradas.
En declaraciones a la agencia DyN, la legisladora explicó que "las fotos que tenían joyas repetidas se descartaron".
Cuando se le preguntó si se ha podido saber si las joyas utilizadas pertenecen a la jefa del Estado o fueron prestadas, Ocaña respondió: "Si son prestadas se podría caer en otro delito porque la Presidenta no es una actriz para estar usando joyas prestadas".

sábado, 20 de febrero de 2016

La banalidad macrista

"La sonrisa como pantalla, como sarcástica burla, como una forma de acercarse manteniendo la distancia.
La sonrisa y el globito, la mentira de la tolerancia, el amor y la paz, la unión de los argentinos pero por el espanto. Todo berreta, todo falso, todo maquillaje, purpurina y papel picado. Se ríen de la gente, se atragantan con la burla, la mona vestida de seda, la fantochada de la elegancia -inútil envoltorio cuando se huele a mierda-. Todo aflora, todo emerge, todo surge como un monstruo adormecido que despertó furioso y hambriento.
El canto de sirenas no idiotizó a todos pero sí a los necesarios y ahora se suponen invencibles, intocables, como lo fueron siempre con sus fieles chacales con toga de jueces y colmillos de fiscales, comiendo de su mano.
La gran sociedad, el Círculo Rojo al que se refería Macri, no son nombres sueltos, son estratos, sectores definidos, socios desde siempre: la Justicia, la oligarquía, los militares, el capital concentrado y un actor menor que es la rancia política funcional y sumisa.
Por eso es que se les nota tanto cuando mienten la sonrisa, porque no les sale la simpatía por los pobres, no pueden aguantar las ganas de salir corriendo. Y por eso hay que inventarlos comiendo milanesas o en la cola de un supermercado con el marketing fayuto de Durán Barba, un cazabobos insufrible que, sin embargo, sigue facturando.
Lo único que les queda es seguir su danza pendular de la doble moral, como en este caso donde se cierran talleres protegidos y se mantienen abiertos los clandestinos; en unos trabajan chicos con problemas motrices o mentales; en los otros trabajan esclavos extranjeros para que personas como Awada obtengan significativas ganancias.
De eso se ríen seguramente, nada más que de eso; y de nosotros".
Fuente
"No tuvo ningún prurito en despedir un sinfín de trabajadores de espacios dedicados a la defensa de los derechos humanos. Ni en calificar a estos como un “curro”. Ni en despreciar la política de todos estos años puestas al servicio de más Memoria, Verdad y Justicia. Ni en cerrar programas de asistencia a víctimas del Terrorismo de Estado.
Con la misma banalidad y desdén que le son propios, tampoco tuvo pudor para visitar, por primera vez, la ex ESMA, el Casino de Oficiales y los tenebrosos pasillos de Capucha, donde fueron brutalmente torturados, violados y arrojados vivos al mar cerca de 5 mil compatriotas, mientras él y su padre, en ese tiempo de horror, multiplicaban sus fortunas y la cantidad de empresas, asociadas a la Dictadura que ejecutó el genocidio ordenado por los civiles, más el guiño cómplice de la cúpula de la Iglesia. Por lo visto, el cinismo y la hipocresía no tienen límite alguno".
Fuente
"Se puede pretender mostrar un costado diferente, engañar con gestos agradables, disimular las oscuras intenciones, aplicar el manual de los buenos modales, es cierto. Pero la verdad aflora con el correr del tiempo, o como parafrasea un político local, en algún momento la mentira te alcanza y desnuda la verdad.
Y la verdad, es el peor ajuste que hemos vivido en la última década. Y este libro, está compartiendo un prólogo, nefasto, pero prólogo al fin. Cuando podamos leer el resto de la obra, cada capítulo nos dejará descubrir que la economía de mercado nos asfixiará, nos empobrecerá los bolsillos y nos generará pobreza económica, social e intelectual.
Se pasó el tiempo de los gestos simpáticos. Macri es un elefante en un bazar, un dirigente de pobreza integral, prisionero de sus mediocridades y sus dependencias políticas, que se basan en el apoyo de una estructura especuladora que aprovecha estas debilidades del ingeniero, que uno sospecha egresó de la facultad con notas escasas (a él nadie le investiga la veracidad del título).
Es impensado soñar con el éxito de una gestión política cuando la economía está en manos ajenas. Y si a eso le agregamos que esas manos responden a los intereses de las corporaciones y no a la de los ciudadanos argentinos es fácil imaginar cómo concluirá la gestión presidencial.
Una verdadera pena que las discusiones políticas se ocupen de banalidades, cuando lo que importa es el futuro de nuestros hijos y la tranquilidad de nuestros abuelos, que existan políticas de Estado que alienten el consumo, la estabilidad laboral y la paz social.
Macri volvió a ser Macri, y la mentira lo alcanzó rápido".
Fuente
Más:
Las bases sociales de las nuevas derechas

viernes, 19 de febrero de 2016

Cuando Alfonsín detuvo a Rosendo Fraga

Recordado como "el padre" de la democracia", sin embargo Raúl Alfonsín incurrió en una de las acciones más antidemocráticas y olvidadas de la historia argentina: el 22 de octubre de 1985 ordenó la detención de 12 personas acusándolos de intentar desestabilizar su gobierno.
A través del decreto 2049/85, el radical ordenó el arresto "por el término de 60 días" de 6 militares y 6 civiles, entre ellos el politólogo Rosendo Fraga y el general retirado Guillermo Suárez Mason.
El resto de los detenidos sin intervención judicial fueron los militares Pascual Oscar Guerrieri, Alejandro Agustín Arias Duval, Osvaldo Rodolfo Antinori, Leopoldo Cao y Jorge Horacio Granada. Y los civiles Ernesto Raúl Luciano Rivanera Carlés, Enrique Gilardi Novaro, Daniel Horacio Rodríguez, Jorge Antonio Vago y Alberto Hernán Camps.
En 1985 había comenzado el histórico juicio a la cúpula militar, que emitiría su sentencia condenatoria el 9 de diciembre de ese año. Dicho proceso se daba en medio de amenazas de bomba diarias (algunos de los artefactos llegaron a explotar), y operaciones cruzadas en un clima electoral debido a las elecciones legislativas del 9 de noviembre.
Algunos veían en esas amenazas la mano del "monje negro" del radicalismo, Enrique "Coti" Nosiglia, dirigente de la Junta Coordinadora, ya que era llamativo que algunos integrantes de la Juventud Radical llegaban al lugar de los hechos mucho antes que las mismas fuerzas de seguridad.
Se combinaban así denuncias de complots golpistas y llamados a defender la incipiente democracia.
En ese marco se da la detención de estas personas ordenadas por el Presidente de la Nación sin aportar pruebas contundentes que respaldaran la grave acusación. Tres días después del arresto, el 25 de octubre, Alfonsín declaró el Estado de Sitio, figura que si se habría decretado antes que las detenciones las habría justificado legalmente.
Días después, la Justicia liberaría a los detenidos y el 9 de noviembre, y con el Estado de Sitio vigente, la UCR se impuso en las elecciones de medio término con un 43% de los votos.

jueves, 18 de febrero de 2016

#NegociosM ¿A qué vino el presidente italiano?

El presidente Mauricio Macri recorrió el obrador del soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, que se encuentra en Morón (Buenos Aires), acompañado por el primer ministro de Italia, Matteo Renzi, que festejó la reactivación de la obra que costará unos 3 mil millones de dólares.
La alegría de Renzi es porque una de las empresas del consorcio que trabajará en el proyecto es italiana. Pero también Macri tenía motivos para sonreír: Ghella, la empresa en cuestión, es propiedad de Ángelo Calcaterra, primo del presidente argentino y dueño de Iecsa, que también llevará a cabo la retrasada obra.
Para que su primo pueda seguir haciendo negocios, Macri debe obtener endeudamiento externo, para lo que está intentado que se reactive el crédito del banco brasileño Bndes por U$S 1.500 millones, por el cual el porteño viajó al vecino país apenas asumió como primer mandatario.
Lo mismo hizo con la obra que le entregó a su primo en Córdoba, también a través de Iecsa: los gasoductos troncales, por unos 2.500 millones de pesos, financiados también a través del endeudamiento del país.
Pero Renzi no sólo vino al país por estos negocios, sino también por otros: para cerrar el retiro de los italianos de Telecom Argentina, para así abrirle paso al ingreso de Clarín en dicha telefónica a través de su socio, el magnate mexicano David Martínez.
El radical Oscar Aguad, desde el nuevo Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), está a punto de darle vía libre a la operación de compra (que había rechazado el kirchnerismo el año pasado), a tal punto que también el martes "el presidente ejecutivo de Telecom Italia, Marco Patuano, aseguró que la compañía "está trabajando para completar la venta de su participación en Telecom Argentina". Patuano destacó que la compañía intentará lograr un acuerdo para desprenderse de su participación en la empresa antes de fin de año. Y lo hizo en la presentación del plan estratégico para los próximos tres años que se realizó el martes en Londres, donde detalló que contemplan un "necesario incremento de las inversiones" en Brasil y la venta "antes de final de 2016" de Telecom Argentina".
El especialista en Comunicación Martín Becerra, a fines de enero, consideró que Martínez, y su fondo de inversión Fintech, "formalmente tiene un acuerdo de comprar de Telecom con los italianos por una ganga, menos de mil millones de dólares por una empresa que cuesta mucho más. Funcionó como un comodín para Clarín y el kirchnerismo. Si el decreto 267 de Macri -que crea Enacom y modifica las reglas del juego- sigue vigente, Clarín no se va a quedar sólo con Nextel: Clarín va a ir por Telecom. Nextel es el 3 % de la línea de telefonía móvil. Telecom es un tercio del paquete de telefonía móvil, un tercio de conexión a Internet de banda ancha y la mitad de la telefonía fija. Si hace eso, es el dueño del circo".
Fue en los mismos días en los que el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, se reunía en la Casa Rosada con el gobierno macrista, después de anunciar que había comprado el 100% de Nextel.

miércoles, 17 de febrero de 2016

El macrismo descubrió la cadena de comercialización

Años y años repitiendo que la inflación era una consecuencia de la descontrolada emisión monetaria para pagar sueldos, jubilaciones, subsidios y planes sociales para que se vengan abajo en cuestión de semanas ante la amenaza quizás inesperada que el gobierno de Mauricio Macri enfrenta: la suba descontrolada de precios que puede erosionar las bases de hasta sus propios apoyos.
Cuando el kirchnerismo apuntaba que el problema inflacionario se debía a abusos en la cadena de comercialización de los principales productos, el macrismo reaccionaba acusando al anterior gobierno de intervencionista, autoritario y de perseguir a los pobres empresarios, mientras prometía el regreso de la libertad de mercado si llegaba al poder.
"Existen algunas rigideces en la cadena de comercialización. Se pondrá en marcha la Comisión de Defensa de la Competencia porque estamos convencidos de que es un instrumento con el cual vamos a poder ordenar algunos excesos", prometió a comienzos de mes el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, luego de ver en el supermercado el kilo de asado a 140 pesos, aunque prefirió no fotografiarse.
Unos días después, el secretario de Valor Agregado del Ministerio de Agroindustria, Néstor Roulet, dijo que "queremos transparentar la cadena porque los que están en los extremos de la cadena, el productor y el consumidor, son los que más están sufriendo".
Otro cordobés, el presidente de la Cámara de Productores Lecheros de Córdoba, Gustavo Prataviera, exigió que "el Gobierno debe mediar en los distintos eslabones de la cadena de comercialización. Hay una mesa de diálogo en la que están los productores, los consumidores y el Gobierno. Falta que se sienten los comercializadores. El Estado debe poner las cartas sobre la mesa y mediar entre los distintos eslabones de la cadena".
Guillermo Draletti, de la Unión General de Tamberos, denunció la "falta de transparencia" que presenta el mercado, reconoció el cierre de "un tambo por día" y afirmó que la diferencia entre el precio que se le paga al productor y el de góndola "se la queda el supermercadismo, la cadena de comercialización. Se la ha quedado la industria para recuperar sus números y sus problemas".
Otra forma de referirse a la cadena de comercialización es hablar de los formadores de precios. Ricardo Alfonsín, diputado de Cambiemos, se quejó de que "algunos sectores económicos, sobre todo los formadores de precio, han reaccionado de manera irresponsable. Tendrá que intervenir el Estado para atacar la inflación y que la gente no pierda el poder adquisitivo".
Otro legislador de Cambiemos, el bonaerense Diego Rovella, acusó que "los argentinos seguimos siendo rehenes de los formadores de precios, a quienes no les interesa la productividad del país y se aprovechan de la inflación para poner precios que les permiten llenarse los bolsillos a costa de la gente y sus necesidades.
"Los márgenes de rentabilidad son tan grandes y abusivos que terminan poniendo de rodillas, fundamentalmente, a los que menos tienen. Esto es inadmisible y habla de una cadena de comercialización descontrolada y salvaje, que es difícil que se normalice por la competencia misma si tenemos en cuenta que está en manos de unas pocas empresas".
Los problemas se agudizarían si para bajar la inflación se apuesta por una recesión, que vendrá luego de una devaluación de más del 50%, suba de tarifas, despidos masivos  e invasión de formadores de precios (CEOs) en la propia administración macrista.
Clarín ya agita la idea de retraer la actividad económica: "“Cuando ponés un precio en la góndola es como cuando sacás una chica a bailar -dice el economista Roberto Dvoskin- Suponés que habrá una reacción del consumidor, que aceptará tu precio. Pero te lo puede rechazar, la chica puede decirte que no quiere bailar con vos. Y tenés que reprogramar, ver a qué otra chica sacás. Cuanto tenés un proceso como el de los últimos tres meses, con una inflación de casi 4% mensual, arriba del 50% anual, se producen fuertes desequilibrios de precios. Y entonces los procesos de reacomodamiento son complejos. A lo mejor no hay subas de costos, pero sí reacomodamientos por la paridad de exportación, por ejemplo”.
Dvoskin añade que “el Gobierno bajó sus ingresos al bajar las retenciones, y entonces baja el gasto. Eso implica impacto en el consumo, en la actividad”. A menor actividad, menos consumo. Y aún falta el sacudón de las facturas de luz, que quitarán más dinero del bolsillo de los consumidores. La inflación se vería, así, frenada por la recesión. ¿Es una buena noticia? ¿O una mala?".
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martes, 16 de febrero de 2016

Para El Profe Romero El Malo, los 30 mil desaparecidos son "una metáfora" del "alicaído relato K"

Muy cerca de la navidad, el 23 de diciembre, el historiador Luis Alberto Romero formó parte de una comitiva de intelectuales afines al gobierno nacional que se reunió con el presidente Mauricio Macri. En ese cónclave, Romero habría pedido el fin de los juicios por delitos de lesa humanidad. Según las versiones periodísticas, Macri habría desatendido el pedido del reconocido intelectual de derechas.
En agosto del año pasado,Verbitsky había contado: "El miércoles pasado, en la Universidad de San Andrés se hizo explícito el acompañamiento del liberalismo laico a la propuesta eclesiástica, durante la jornada sobre “Derechos Humanos y Castigo: las discusiones pendientes”, moderada por el director del Departamento de Derecho de San Andrés, Lucas Grossman, quien en 2013 integró el equipo de abogados del Grupo Clarín en la audiencia pública sobre la ley audiovisual ante la Corte Suprema de Justicia. La defensora oficial Verónica Blanco relativizó las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura y las llamó “presuntas”. Sostuvo que los imputados están en un estado de indefensión, que se violan sus derechos básicos y son chivos expiatorios. Graciela Fernández Meijide dijo que por los datos que le dieron muchos de los parientes de militares que colmaban la sala, a quienes recibió en su casa, presumía que no todos los juicios eran correctos. El historiador Luis Alberto Romero objetó “unos juicios que no tienen fin” y que sólo se centran en las responsabilidades estatales. Dijo que se intentaba aplicar la ley del Talión y que entre los activistas de derechos humanos triunfó la línea más intransigente, que ejemplificó con Hebe Bonafini y el autor de esta nota. “Ellos son los impulsores de este cambio de ánimo: Horacio Verbitsky, que tiene una lista infinita de cómplices de la dictadura, y Hebe de Bonafini que reclama las armas que empuñaron sus hijos para retomar la lucha”. Señaló que “entre las generaciones jóvenes se ha recreado la cultura de los héroes de la lucha” y que los juicios recrean la idea de una violencia legítima del pueblo oprimido, cosa que no se preocupó por demostrar".
Hoy, Romero escribe en Clarín en defensa de los dichos del marido sushi de Esmeralda Mitre: "Unas declaraciones de Darío Lopérfido sobre el terrorismo de Estado y sus víctimas suscitaron la inmediata reacción del kirchnerismo, que acompañado por un conjunto internacional de “gente correcta” pero poco informada, como el propio Serrat, impugna la discusión del tema y hasta acusa a Macri de defender la dictadura.
Todo se centra en las 30.000 víctimas. Es sabido que esa cifra se lanzó durante la lucha contra la dictadura militar, como una metáfora de lo horrendo, para despertar conciencias dentro y fuera del país. Cumplió su función, como una clave del relato de los derechos humanos que fundó la transición democrática.
En 1984 la CONADEP estableció una versión más ajustada y a la vez más terrible de lo ocurrido. Los Juicios a las Juntas convirtieron su informe en verdad judicial y se declaró que los derechos humanos, colocados más allá de la confrontación política, eran el fundamento ético del Estado de Derecho.
Desde entonces, el relato de lo ocurrido durante la dictadura transcurrió por caminos distintos. Algunos entendimos que lo que era adecuado durante la lucha contra la dictadura resultaba insuficiente y esquemático en democracia, y que para asegurar que el drama no se repetiría se necesitaba una comprensión más amplia y más sólida. El número exacto de víctimas era un punto importante pero menor en el conjunto de cuestiones conflictivas, viejas y nuevas, que debían revisarse. Muchos las debatimos intensamente cuando el kirchnerismo impuso su sesgada versión de los derechos humanos. No sorprende entonces la reacción de ese sector; sus reflejos funcionaron automáticamente para sostener el baluarte, un poco más firme que otros del alicaído relato kirchnerista.
Con la democracia, las organizaciones de derechos humanos se dividieron entre las que mantuvieron los fines originales -la impugnación ética y la vigilancia civil- y quienes, como Hebe de Bonafini, optaron por politizar la causa; ganaron éstas, y se quedaron con la franquicia de los DH. El sector originario creció con la suma de grupos provenientes de otras militancias, que identificaron los derechos humanos con la reivindicación del “setentismo”.
Desde entonces, la historia de la lucha por los derechos humanos se convirtió en un dogma y en un mito: una narración poética y autosatisfactoria, a la medida de las fantasías de jóvenes inexpertos y de mayores ansiosos por recuperar la ilusión juvenil, que se acomodó perfectamente en el relato unanimista montado por el kirchnerismo.
La franquicia nuclea también a un plantel de profesionales, que encontró en la causa de los derechos humanos la posibilidad de una carrera rentada por el Estado. Hoy constituyen un lobby, que defiende sus principios y también la subsistencia de una cantidad de instituciones y programas financiados por el Estado, que claman por una auditoría.
Todo esto pende de un mito fundador. El mito es un relato compacto; cada parte es esencial para sostenerlo, y una pequeña brecha puede derrumbar todo el edificio. Su peor enemigo es la investigación crítica. Esto explica la importancia asignada a una cuestión ya esclarecida en lo grueso. La cifra de 30.000 víctimas no tiene ningún soporte empírico; al cabo de treinta años, la Secretaría de Derechos Humanos no ha podido registrar más de ocho mil casos. Es una cifra horrenda y cierta que, lejos del alegado negacionismo, le da consistencia a la tragedia. Pero los defensores del mito saben que detrás de este cuestionamiento vienen otros más importantes: quiénes están en la lista, quiénes deberían estar y quiénes no".

lunes, 15 de febrero de 2016

El capitalismo que supimos conseguir

Por Mónica Castro
Lic. en Ciencia Política (Universidad Nacional de Río Cuarto, Córdoba)

Las economías de mercado, como la que rige en Argentina desde su constitución como estado nacional, implican básicamente, que se asientan sobre un sistema capitalista. Esta premisa nos conduce a pensar en un sistema de acumulación donde el que se beneficia siempre es el propietario del capital, en todas sus formas conocidas, dinero, tierras, máquinas. El trabajador está siempre en desventaja, sólo cuenta con su fuerza de trabajo, la que debe intercambiar por un salario que le asegure su subsistencia.
El devenir histórico se ha encargado de mostrar básicamente dos modelos mediante los que las economías de mercado puedan asentarse y continuar funcionando. Ambos pretenden la reproducción indefinida del capital. Ambos tienen como horizonte común que el capital jamás deje de crecer y reproducirse. Pero difieren enormemente en el método. Y el método es lo que termina generando resultados diversos según se escoja uno o el otro. La redistribución del excedente de producción es el punto a partir del cual la diferencia entre uno y otro es más que evidente.
La historia nos ha mostrado que uno de esos modelos utiliza un concepto con tremenda carga axiológica para poder justificar la necesidad de su existencia y aplicación: la libertad. ¿Pero cuál es la libertad a la que refiere el modelo?  Sin duda, la que defiende la propiedad privada y crea los mecanismos para que el Estado brinde seguridad a los propietarios del capital, la seguridad de su reproducción. Impregnados de un concepto cuasi lírico, el liberalismo sentó sobre estas bases los pilares para crear un relato que todos pudieran creer, defender y seguir reproduciendo.
La libertad que entronizaba este modelo no fue suficiente para asegurar la subsistencia de las mayorías desposeídas del capital. El esfuerzo individual no redituó en el bienestar colectivo, y el sistema comenzó  a colapsar; el mercado per se ya no podía hacer que la rueda siguiera rodando y la “mano invisible” del mercado tuvo que dar lugar a la “mano interventora” del Estado. El New Deal comienza a marcar el camino en esta dirección. He ahí un nuevo modelo de capitalismo.
Mientras el liberalismo creía posible el bienestar general a partir de la suma de los esfuerzos individuales para conseguir el éxito sin la mediación estatal, el modelo keynesiano, sin alejarse del objetivo compartido de seguir reproduciendo capital, le otorga al sector público un rol preponderante. Es mediante el sostenimiento de la demanda y la promoción del consumo interno que el keynesianismo promueve el engranaje de la economía. El aumento de los salarios, el acceso al crédito, la promoción industrial,  y una marcada inversión en obra pública, salud y educación son los mecanismos que este método ofrece.
El peronismo fue quien puso en práctica el keynesianismo por estas latitudes y el punto que hace la diferencia  entre uno y otro método de reproducción del capital se hizo presente. La redistribución del excedente pudo evidenciarse, fundamentalmente, en el mejoramiento de la calidad de vida de los que siempre estuvieron y estarán en desventaja. Pero la brecha supo achicarse. Clave fue la intervención del Estado para asegurar educación, salud, techo y trabajo a quienes más lo necesitaban.
Hoy, con los matices que cada territorio imprime a sus políticas, esos modelos siguen mostrando resultados bien diferentes. Bajo la denominación de “neoliberalismo” y de “neokeynesianismo”, seguimos asistiendo a la pugna acerca de los métodos. Pero, si ambos modelos pretenden que el capitalismo persista:  ¿qué explica que se enfrenten? La única respuesta que puedo esgrimir reside en la voracidad del capital. No tienen ningún interés en que el excedente se redistribuya. Lo quieren todo. Todo.
Los argentinos vivimos el impacto de ambos modelos. Sufrimos las terribles consecuencias del primer neo, que arribó a nuestro país a punta de cañon y con un saldo de más de 30 mil almas. Y que se consolidó durante diez años de menemismo. Nos recuperamos con las recetas del segundo neo. La aplicación del método permitió salir a flote de niveles de pobreza y desempleo asfixiantes que nos dejó el estigma neoliberal.
Hoy, el método que pretendió intervenir en la economía y sostener el sistema sobre una base redistributiva, por medio de la inversión social, no pudo doblegar las fuerzas del neo reificador de una libertad para unos pocos. Las reglas de juego de la democracia –democracia fuertemente cuestionada y puesta bajo manto de sospecha por los representantes del voraz capital  durante los años que duró la “pugna metodológica”- permitieron que el primer neo volviera a arribar con un ímpetu renovado.
Esta voracidad se expresa con tal magnitud, que deja absortos hasta quienes ya avizorábamos el impacto del nuevo arribo neoliberal. En menos de dos meses de gestión, los colmillos de los grupos económicos más poderosos no dejan de babear. Desregulación del precio del dólar, consecuente aumento de la inflación, eliminación de retenciones, censura a la prensa, despidos masivos, persecución política, criminalización de la protesta social, disciplinamiento social mediante el salario, desconocimiento de la organización republicana, es apenas el resumen de un cocktail de políticas que dicta el vademécum neoliberal y que el gobierno liderado por Macri parece aplicar a la perfección. La caja boba ayuda, y de manera inimaginable.
No sólo se trata de si más Estado o más mercado. Se trata de que menos Estado es siempre dar menos poder a lo público. Menos poder a lo nuestro, a lo colectivo. Menos poder para redistribuir la torta. Una larga historia de aciertos y yerros, propios y ajenos, nos lo han demostrado. El camino del neoliberalismo se presentó con un brillo destellante que obnubiló las voluntades y habilitó la aplicación del método. La complicidad y connivencia ayudan a la dispersión. Para cuando se sientan los efectos “colaterales”, el método prevé un antídoto: “sálvese quien pueda”.
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